07/12/2018 freelance@alejandrocasas.com

Cómo puedes clasificar la madera

A pesar de la abundancia de árboles en el mundo, no todos pueden ser aprovechados para los mismos propósitos. Por eso, la madera puede ser clasificada de múltiples formas. Normalmente, estas clasificaciones dependen de lo que se desea hacer con ella, de dónde proviene o de sus propiedades naturales. De entre todas las clasificaciones, una de las más comunes es la clasificación en base a la dureza de la madera.

Dependiendo de la dureza de la madera, puede ser clasificada en cuatro categorías; madera blanda, madera dura, madera fina y madera resinosa. Sin embargo, lo más común es dividir a todos los tipos de madera entre los primeros dos grupos; blandas y duras.

Conocer la dureza de la madera nos permite saber cuál es el uso que se le puede dar. Incluso entre individuos de una misma familia, hay especies que pueden presentar diferentes propiedades que les den una ventaja sobre otras, como es el caso de los pinos.

Maderas Blandas

Para que un árbol pueda ser clasificado como madera blanda, debe cubrir una serie de cualidades:

– Ser de rápido crecimiento.

– Color claro.

– Fáciles para trabajar.

– Hojas en forma de aguja.

Las diferentes especies de pino, álamo, cedro, olmo, abeto, entre otros, son considerados de madera blanda y cabe destacar que es de este tipo de madera de donde se saca la materia prima para hacer papel.

Maderas Duras

Como es de esperarse, este tipo de madera es muy diferente de la madera blanda. Sus características principales son las siguientes:

– Crecimiento lento.

– Aceitosos.

– Hojas caducas.

– Tiene más irregularidades.

Algunas de las especies de árboles que son considerados como de madera dura son el roble, caoba, nogal, entre otros.

Una de las desventajas de este tipo de madera en comparación a la madera blanda es que son más difíciles de manejar. Y el hecho de que los árboles de maderas duras necesiten más tiempo para crecer hace que sean productos más caros.

Etiquetas: , , ,