23/07/2019 freelance@alejandrocasas.com

Mitos más comunes sobre las casas de madera (Parte 2)

Luego de la primera parte, nos toca ahora terminar con esta larga lista de mitos mal infundados sobre las casas de madera. Para no hacer más larga la espera, comencemos:

– No se pueden asegurar. Este mito se ha creado porque algunas compañías aseguradoras no las aceptan, pero hay muchas otras que sí lo hacen. El primer motivo de esto es por un claro desconocimiento de las características de estas casas. Sin embargo, a medida que se hagan más comunes, más aseguradoras comenzarán a aceptarlas.

– No pueden ser hipotecadas. Legalmente no existe ningún impedimento para que las casas de madera puedan ser hipotecadas. Estas son bienes inmuebles con todas las normas y permisos necesarios. Para que no corras riesgos a la hora de realizar tu hipoteca, lo más recomendable es que la hipoteca sea gestionada por los mismos constructores, esto generará más confianza en la entidad financiera.

– No sirven para un mercado de segunda mano. Este es otro de los errores más comunes. Las casas de madera pueden ser perfectamente aptas para un mercado de segunda mano, siempre y cuando estén en buen estado. Como con otros tipos de casa, si no se le da el cuidado necesario, estas corren el riesgo de perder mucho de su valor. Es decir, no depende realmente del tipo de material, sino de los cuidados que les des.

– Se las terminarán comiendo las termitas. Esto no debe ser así si procuras proteger tu madera con un tratamiento fungicida, insecticida e hidrófugo. Con que le hagas mantenimiento cada 5 o 10 años será suficiente. Además, se ha comprobado que debajo de una humedad ambiental del 16% los riesgos de deterioro por alguna de las causas anteriormente mencionadas son pocas.

– No regulan bien la temperatura. Algunas personas creen que las casas de madera son muy calurosas, pero esto además de ser un mito, es totalmente contrario. De hecho, la madera es mala conductora del calor y la electricidad, por lo que puedes crear este característica para crear un microclima más fresco.

– Destruyen los bosques. Esto sería cierto si no existiese una normativa que garantizara que los árboles que se cortan sean repuestos. También hay que mencionar que árboles como el pino son de crecimiento rápido, sirven para restaurar bosques y son muy útiles en la construcción de viviendas y demás estructuras.

Etiquetas: , , , ,